por Puebla al Día | Abr 13, 2017 | Tecnociencia
Muchas personas optan por edulcorantes bajos en calorías como una alternativa “saludable” al azúcar, pero un nuevo estudio sugiere que quizá estos edulcorantes artificiales no son tan beneficiosos después de todo, pues han descubierto que el consumo de altas cantidades de edulcorantes artificiales puede promover la formación de grasa, en particular para las personas que ya son obesas.
El estudio, liderado por investigadores de la Universidad George Washington en Washington, DC (EE. UU.) analizaron los efectos de la sucralosa (un edulcorante artificial con cero calorías que es hasta 650 veces más dulce que el azúcar y que se emplea en refrescos light, edulcorantes de mesa o cereales) en las células madre derivadas de tejido graso humano, así como en las muestras de grasa abdominal.
Teniendo en cuenta las advertencias sobre el consumo de azúcar, cada vez más personas está recurriendo a productos que contienen sucralosa y otros edulcorantes artificiales, con la idea de que son mejores para la salud. “Sin embargo, existe una creciente evidencia científica de que estos edulcorantes promueven la disfunción metabólica“, afirma, Sabyasachi Sen, líder del trabajo.
Para su estudio, los investigadores aplicaron sucralosa a células madre derivadas de tejido graso humano. Las células madre fueron expuestas al edulcorante artificial durante 12 días a una dosis de 0,2 milimoles (equivalente a 4 latas de refresco light diarias).
Los expertos descubrieron que las células madre mostraron un aumento en la expresión de genes indicadores de la producción de grasa y la inflamación. Además, las células madre mostraron un aumento en la acumulación de gotitas de grasa, especialmente cuando se expusieron a una dosis mayor de sucralosa de 1 milimolar.
Luego realizaron biopsias de grasa abdominal de ocho adultos, cuatro de ellos obesos y cuatro con peso saludable. Todos los adultos consumían edulcorantes bajos en calorías, principalmente sucralosa y aspartamo. Las muestras de grasa abdominal se compararon con muestras tomadas de adultos que no consumían edulcorantes artificiales.
Los resultados mostraron que los adultos que consumían edulcorantes bajos en calorías no solo mostraron un aumento en el transporte de glucosa en las células, sino también una expresión excesiva de genes asociados a la producción de grasa. Por si esto fuera poco, también detectaron una expresión excesiva de los receptores de sabor dulce: hasta 2,5 veces mayor entre las muestras de grasa de los adultos que tomaban edulcorantes artificiales.
Los efectos de los edulcorantes bajos en calorías fueron más fuertes en los adultos que eran obesos, señalan los autores.
“A partir de nuestro estudio, creemos que los edulcorantes bajos en calorías promueven la formación adicional de grasa, permitiendo que más glucosa entre en las células, y promueva la inflamación, que puede ser más perjudicial en los individuos obesos”, sentencia Sen.
Los científicos presentaron sus conclusiones en el 99 encuentro anual de la Sociedad de Endrocrinología en Orlando, Florida (EE. UU.)
por Puebla al Día | Abr 13, 2017 | Tecnociencia
A medida que la gente envejece, duerme menos y se despierta con más frecuencia, unos cambios en los hábitos de sueño que tienen un lado oscuro.
Una revisión reciente de la literatura científica publicada este miércoles en Neuron reveló que los adultos mayores pueden estar perdiendo su capacidad de generar un sueño profundo y reparador. Además, las personas mayores probablemente pagan por el sueño perdido tanto mental como físicamente, argumentan los autores.
“El sueño cambia con el envejecimiento, pero no sólo cambia con el envejecimiento, sino que también puede empezar a explicar el envejecimiento en sí, subraya el coautor de la revisión, Matthew Walker, que dirige el Laboratorio de Sueño y Neuroimagen en la Universidad de California en Berkeley, Estados Unidos. Cada una de las principales enfermedades que nos está matando en las naciones del primer mundo, desde la diabetes hasta la obesidad, la enfermedad de Alzheimer y el cáncer, tiene ahora una fuerte relación causal con la falta de sueño”.
La pérdida del sueño de los adultos mayores no se debe a un horario ocupado o que simplemente necesitan menos sueño. A medida que el cerebro envejece, las neuronas y los circuitos en las áreas que regulan el sueño se degradan lentamente, resultando en una menor cantidad de sueño lento o no REM (siglas que corresponden a su nombre en inglés “rapid eye movements” o movimientos oculares rápidos). Dado que el sueño profundo no REM desempeña un papel clave en el mantenimiento de la memoria y la cognición, eso es un problema.
“Hay un debate en la literatura sobre si los adultos mayores necesitan menos sueño, o más bien, los adultos mayores no pueden generar el sueño que necesitan, pero discutimos este debate en detalle en la revisión, apunta Walker. La evidencia parece apuntar a uno de los lados: los adultos mayores no tienen una necesidad reducida de sueño, sino en su lugar, una menor capacidad para generar sueño. Los ancianos, por lo tanto, sufren de una necesidad de sueño no satisfecho”.
El envejecimiento conduce a la disminución en casi todas las medidas que los científicos aplican al sueño. “La duración del sueño, la cantidad de tiempo que una persona duerme, disminuye a medida que se envejece”, dice el coautor del estudio, Bryce Mander, de la Universidad de California en Berkeley. “El sueño se vuelve más fragmentado a medida que se envejece, el tiempo que pasa en cada etapa del sueño y la cantidad de tiempo que pasa en las etapas más profundas, en particular el sueño profundo no REM, se reduce drásticamente a medida que se cumplen años. Incluso, pasar de una etapa a otra se vuelve menos predecible y más desorganizado”.
Este problema ha permanecido mucho tiempo en el ámbito de la investigación del sueño. Los adultos mayores raramente reportan sentirse somnolientos o privados de sueño en las encuestas, pero eso puede ser porque sus cerebros están acostumbrados a ser privados de sueño todos los días. Cuando los investigadores buscan marcadores químicos de la privación del sueño, los adultos mayores tienen muchos y cuando los investigadores miden las ondas cerebrales de los adultos mayores, a menudo encuentran que los patrones eléctricos clave en los cerebros durmientes, como “ondas lentas” y “husos de sueño”, están interrumpidos.
CAMBIO IMPORTANTE EN LA EDAD MADURA
Tal vez incluso más angustiante es que los cambios en la calidad del sueño empiezan mucho antes de que las personas noten que están cambiando a un horario de acostarse antes para levantarse más pronto o se están despertando en medio de la noche con más frecuencia. La pérdida de sueño profundo comienza a mediados de los 30 años. “Es particularmente dramático en la edad temprana cuando empieza a suceder, dice Mander. La diferencia entre adultos jóvenes y adultos de mediana edad es mayor que la diferencia entre los adultos de mediana edad y los adultos mayores, así que parece que hay un cambio bastante grande en la edad madura, que continúa a medida que envejecemos“.
Otro hallazgo sorprendente que los autores abordan es la resiliencia del sueño REM (sueño de movimiento rápido de los ojos), donde se producen los sueños. “Cae, pero no es tan dramático como la disminución en el sueño profundo no REM –detalla Walker–. Entonces, se plante la pregunta sobre por qué el sueño profundo no REM es más vulnerable”.
Los autores hacen hincapié en que existe una variabilidad entre los individuos cuando se trata de la pérdida del sueño.
Las mujeres parecen experimentar mucho menos deterioro en el sueño profundo no REM que los hombres, a pesar de que los cambios en el sueño REM son casi los mismos en esos dos géneros. Un deterioro del sueño más rápido que el promedio también puede ser un factor de riesgo clave para enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y la demencia.
Lamentablemente, actualmente no hay muchas opciones de tratamiento para las personas que están preocupadas por la pérdida de sueño profundo. Siguen siendo útiles consejos estándar de “higiene del sueño” como no beber café a última hora de la tarde, evitar el consumo de drogas que interrumpen el sueño, como el alcohol, y mantener un horario regular de sueño. Sin embargo, ninguna de estas medidas detendrá el proceso. Las píldoras para dormir son más comunes entre las personas mayores, pero sedan el cerebro en lugar de restaurar los patrones de sueño juvenil.
“El declive del sueño es uno de los cambios fisiológicos más dramáticos que se producen a medida que envejecemos, pero ese cambio demostrable no es parte del debate sobre salud hoy en día, lamenta Walker. Tenemos que reconocer la contribución causal de la interrupción del sueño en el deterioro físico y mental que subyace en el envejecimiento y la demencia. Debe prestarse más atención al diagnóstico y al tratamiento de trastornos del sueño si vamos a extender la salud y no sólo la vida”.
por Puebla al Día | Abr 13, 2017 | Tecnociencia
Uno de los principales eventos cardiovasculares relacionados con la aterosclerosis es la enfermedad coronaria, el tipo más común de enfermedad cardiaca Esta enfermedad se produce como consecuencia de la acumulación de placa en el interior de las arterias coronarias, estos es, las dos arterias principales que suministran sangre que comienzan desde la aorta del corazón.
Investigaciones anteriores han confirmado que el envejecimiento es un factor de riesgo para las enfermedades del corazón. Ahora, un nuevo estudio observacional -presentado en la Conferencia EuroPrevent 2017 de la Sociedad Europea de Cardiología– sugiere que la cantidad de canas en los hombres adultos está asociada a un mayor riesgo de enfermedad cardíaca.
Para estudiar este vínculo entre las canas y la enfermedad cardíaca, los investigadores examinaron a 545 hombres adultos con posibilidades de tener enfermedad coronaria y los dividieron en varios subgrupos basándose en la cantidad de canas. También se sometieron a un examen mediante tomografía computarizada.
Las canas de los hombres se dividieron de tal forma: 1 para cabellos negros, 2 para muchos más cabellos negros que blancos, 3 para cabellos blancos y negros por igual, 4 para cabellos más blancos que negros y 5 para cabellos completamente blancos. Cada participante fue evaluado por dos observadores independientes y recibió una puntuación sobre la intensidad de sus canas.
Además, los investigadores recopilaron datos clínicos sobre los factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares de los participantes, como hipertensión, tabaquismo, diabetes, dislipidemia (niveles altos de colesterol en la sangre) y antecedentes familiares de enfermedades cardiovasculares.
os expertos emplearon un análisis de regresión multivariante descubriendo que la edad, el grado de blanqueamiento del cabello, la presión arterial alta y la dislipidemia predijeron la enfermedad de la arteria coronaria aterosclerótica de manera independiente.
Así, los pacientes con enfermedad coronaria tenían una mayor puntuación de blanqueamiento del cabello y un aumento de los niveles de calcificación arterial coronaria en comparación con el resto de grupos. Concretamente, tener muchas canas o un alto grado de blanqueamiento de cabello (nivel 3 o superior según la escala del estudio), fue asociado a un un mayor riesgo de enfermedad coronaria. Esta correlación fue independiente de la edad o los factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares.
“Los hallazgos sugieren que, independientemente de la edad cronológica, el envejecimiento de los cabellos indica la edad biológica y podría ser un signo de advertencia de un aumento del riesgo cardiovascular. Se necesitan más investigaciones sobre los signos cutáneos de riesgo que nos permitirían intervenir antes en el proceso de la enfermedad cardiovascular”, explica Irini Samuel, coautora del trabajo.
“Si nuestros hallazgos son confirmados, la estandarización del sistema de puntuación para la evaluación del cabello grises podría ser utilizado como predictor de la enfermedad coronaria“, concluye Samuel.
por Puebla al Día | Abr 12, 2017 | Tecnociencia
Hace algunas semanas Samsung dio mucho de qué hablar al desplazar a un segundo plano el uso de lectores de dactilares como medio de autentificación de identidad para sus smartphones, dando preferencia al reconocimiento facial y el escaneo de iris. Ahora parece que en realidad fue movimiento prudente y visionario, porque esa tecnología digital no sería tan segura.
Resulta que la New York University (NYU), en conjunto con la Tandon School of Engineering y el colegio de ingeniería de la Michigan State University han publicado los resultados de una nueva investigación sobre las vulnerabilidades de los sistemas de lectura de huellas dactilares en smartphones, descubriendo que esta medida de seguridad podría ser burlada sin tanta complicación con una suerte de “huella maestra”.
El proyecto partió de la idea de crear esta huella maestra, encontrando los puntos de autentificación más coincidentes en una muestra de 8.200 registros parciales de dedos de distintos usuarios. Al principio por cada 800 impresiones parciales, se encontraron 92 huellas maestras potenciales que podían vulnerar al 4% de los bloqueos.
Pero a partir de ello los investigadores decidieron crear un algoritmo para unificar diversos modelos sintéticos de huellas maestras, compuestas por ensambles de distintos puntos de identificación de esas 92 potenciales.
Como se temía, al correr las pruebas con estas huellas artificiales los lectores pudieron ser engañados mucho más que en el primera etapa, creyendo que el patrón dactilar registrado pertenecía efectivamente al dueño legítimo.
Con un rango de efectividad variante de entre el 26 y 65% de los casos, dependiendo del modelo de huella maestra aplicado, esta investigación comprueba que esos lectores podrían no ser tan seguros.
por Puebla al Día | Abr 12, 2017 | Tecnociencia
El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa, caracterizada por la pérdida neuronal acelerada del sistema nigro estriatal, donde se produce la dopamina en el cerebro, señaló el especialista de la Secretaría de Salud, Eleazar Valle Armenta.
En el marco del Día Mundial de la Atención al Parkinson, que se conmemora este 11 de abril, el subjefe de Enseñanza e Investigación de la Secretaría de Salud en Hermosillo hizo un llamado a informarse sobre el padecimiento.
El también neurólogo del Hospital General del Estado de Sonora (HGES), abundó sobre sus síntomas tempranos y alternativas para su tratamiento.
Explicó que los signos característicos de la enfermedad son temblor, rigidez y, el más importante, la lentitud de los movimientos, que es lo que más incapacita a la persona, pues va perdiendo la capacidad automática en su vida diaria.
“Más del 90% de las cosas que hacemos fluyen de manera automática y con esta condición hay que concentrarse en cada acto por sencillo que sea, como ponerse la ropa, comer, cada paso que se da”, destacó.
Refirió que de 15 a 20 años antes de que aparezcan dichos signos, ya hay síntomas que anteceden la enfermedad y que en conjunto pueden predecir la enfermedad:
1 Pérdida del olfato. Es posible que dejen de percibirse olores como pepinillos en vinagre, la banana o plátano o la canela. Debe consultarse a un médico si se detecta un cambio en la percepción constante de algunos olores.
2 Cambios en la expresión facial. Puede parecer molesto, triste o serio sin estarlo. A este síntoma se le denomina ‘aspecto máscara’, debido a que el rostro parece inexpresivo.
3 Voz baja. La modulación de la voz puede cambiar y convertirse en más grave. También puede ocurrir que se eleve o baje la intensidad con la que se habla.
4 Temblor en extremidades. El temblor en las extremidades es uno de los síntomas tempranos, así como las contracciones en mentón y labios.
5 Letra pequeña. La escritura puede llegar a verse distinta a la habitual, especialmente en el tamaño. Se comienzan a juntar más las palabras.
6 Mareo o desmayo. Al igual que otros síntomas, si los desmayos y los mareos se presentan de forma constante es importante acudir al médico.
7 Problemas con el sueño. Patear, dar golpes en la cama o amanecer en el piso, es posible que reflejen la posible presencia de la enfermedad. Pueden tratarse de movimiento repentinos mientras se está profundamente dormido, recomiendan visitar al médico cuando esto ocurre de forma constante.
8 Dificultad al caminar o moverse. Las personas presentan rígidez en brazos y piernas y no desaparece a pesar de los esfuerzos por mover el cuerpo. El movimiento de los brazos al caminar puede llegar a desaparecer, también se siente una gran pesadez en los pies. Aparece un dolor persistente en hombros y cadera.
9 Estreñimiento. Cuando hay dificultades constantes para defectar, es prudente hacer una visita al doctor para revisar que todo marche bien en cuestión de salud y descarte un síntoma temprano de Parkinson.
10. Encorvamiento de la espalda. Si la espalda comienza a encorvarse sin que haya un antecedente de una enfermedad de la columna que pueda afectar su posición, es necesario visitar al médico.
También es de destacar la presencia de piel grasosa y cansancio sin motivo, entre otros.
Expuso que la enfermedad de Parkinson ocupa el segundo lugar en enfermedades degenerativas del cerebro, después del Alzheimer, que ocupa el primer lugar.
Es importante mencionar que es una enfermedad crónica que afecta del 1 al 2% de la población mayor de 50 años de edad, comentó.
Refirió que esa situación afecta a la persona de manera significativa, pues a esa edad se encuentra en la plenitud de su vida, en lo económico y familiar.
El especialista en neurología destacó que no hay cura para este mal y hay medicamentos en fase experimental que pueden ayudar a controlarlo.
Reiteró el llamado a la población a conocer bien los síntomas tempranos y atenderlos para ir llevando la enfermedad de la mejor manera.
Asimismo, en caso de ya padecerla, se debe incluir terapia física de rehabilitación para que el paciente se desenvuelva efectivamente en su vida diaria, puntualizó.
por Puebla al Día | Abr 11, 2017 | Tecnociencia
Para simular el movimiento del auto que arrulla a los bebés, Ford desarrolló un prototipo de una cuna que se controla desde una aplicación en el teléfono. La Max Motor Dreams es una cuna que puede simular el movimiento, el sonido del motor e incluso la iluminación de la ciudad en horas nocturnas, todo desde la comodidad del hogar, para facilitar el sueño de los bebés.
“Después de muchos años de conversar con madres y padres, sabemos que los padres de recién nacidos a menudo están desesperados por una noche de sueño sin interrupciones. Salir a conducir puede funcionar para lograr dormir a los bebés, pero los padres deben mantenerse despiertos y alertas al volante”, dijo Alejandro López Bravo, diseñador de Max Motor Dreams del estudio creativo español Espada y Santa Cruz, quien produjo el diseño de la cuna.
De acuerdo con Ford, en el primer año de vida de un recién nacido los padres duermen 5 horas diarias, perdiendo el equivalente a 44 días de sueño anualmente. La aplicación permite grabar y luego reproducir desde el teléfono el movimiento del auto, la iluminación y los sonidos de un viaje en particular en la cuna.
Por el momento Max Motor Dreams es solo un prototipo y no tiene fecha de salida al mercado, ni precio, pero Ford ya está considerando producirla a gran escala.