por Puebla al Día | Abr 14, 2017 | Tecnociencia
Una idea muy repetida, sobre todo en los libros de autoayuda, es que sonreír nos hace más felices: la simple mueca desencadena endorfinas. No sólo la risa puede contagiarnos un estado de ánimo positivo, sino todas las demás muecas.
Como apunta el psicólogo de la Universidad de Harvard Daniel Goleman en su libro Inteligencia social, este reflejo de la imitación mediante las neuronas espejo favorece una especie de puente intercerebral que nos expone a las influencias emocionales de quienes nos rodean. Y esta transacción emocional vía visual se produce, por supuesto, a nivel inconsciente. El problema es que un estudio muy exhaustivo sobre este tema revela que no es verdad.
El estudio se ha realizado con casi 2.000 personas, gracias a los esfuerzos del psicólogo Eric-Jan Wagenmakers, de la Universidad de Amsterdam.
Ni siquiera han logrado registrar un efecto del 30%, de modo que, al menos de momento, deberíamos empezar a descarcar la hipótesis de la mejora del ánimo mediante la mera sonrisa.
por Puebla al Día | Abr 14, 2017 | Tecnociencia
Suele ocurrir que, tras una ingesta elevada de alcohol, experimentamos hambre. Y, para explicar esta correlación, hay multitud de leyendas urbanas: necesitamos grasa para metabolizar el alcohol, necesitamos comida para compensar tanto líquido, etc.
Sin embargo, sentir tanta hambre tras beber una sustancia con tantas calorías nada tiene que ver con esto: de hecho, la lógica impondría que no sintiéramos hambre, como sucede con otra bebida con muchas calorías, como la leche.
Al menos, en ratones
El secreto de sentir tanta hambre tras el alcohol estriba en a proteína r-agouti (AgRP por sus siglas en inglés), un neuropéptido que tiene su origen en el hipotálamo y que resulta muy importnte en la gestión del apetito y el gasto energético.
Es, al menos, lo que ha descubierto un equipo de investigadores del Instituto Francis Crick en ratones. Con todo, los humanos tenemos el mismo sistema para controlar el apetito, así que es probable que el efecto muy similar.
El estudio ha sido publicado en Nature.
por Puebla al Día | Abr 14, 2017 | Tecnociencia
¿Te gusta hablar mientras mantienes relaciones sexuales? ¿Te excita la conversación durante el acto? Entonces hablamos de coitolalia. La coitolalia es precisamente la excitación sexual por hablar durante el encuentro sexual, aunque no tienen por qué ser palabras eróticas, salvajes y subidas de tono: lo que les excita es la simple conversación durante el coito; si permanecen callados no consiguen alcanzar el orgasmo.
Coitolalia es una palabra cuyas raíces proceden etimológicamente tanto del latín como del griego: coito (del latín, cum + itum, irse con) y lalia (del griego, que significa hablar).
Teniendo en cuenta que la característica principal de las parafilias la fuente predominante de placer no la hallamos en la cópula, sino algo que lo acompaña, en este caso son las palabras. Si lo que excita durante el encuentro sexual son palabras exclusivamente relacionadas con el sexo y con su práctica (obscenidades), entonces hablaríamos de coprolalia, de la que ya hablamos anteriormente.
Si la excitación se obtiene hablando en estos mismos términos pero a través del teléfono, la parafilia en este caso se conoce como erotofonofilia.
Curiosidad
Recordamos que en 1987 la Asociación Estadounidense de Psiquiatría eliminó el término ‘perversión’ de la terminología psiquiátrica mundial para tratarlo como ‘parafilia’.
por Puebla al Día | Abr 14, 2017 | Tecnociencia
Un equipo de investigadores identificó una forma de detectar el cáncer de páncreas de manera más precoz. Se trata de un avance en uno de los cánceres más agresivos y con un tratamiento muy reducido si se diagnostica en estado avanzado, informó esta semana la revista Nature Biomedical Engineering.
En la actualidad, esta enfermedad se descubre generalmente en estado muy avanzado, por lo que el 80% de los pacientes muere al año siguiente. Es por ello que investigadores desarrollaron una prueba barata y ultrasensible que facilita el diagnóstico de este cáncer con una cantidad reducida de plasma sanguíneo.
La prueba que perfeccionó a la anterior llamada CA 19-9, está basada en la detección de la proteína EphA2 en algunas vesículas extracelulares.
Anterior a esto, algunos investigadores ya habían señalado que estas últimas desempeñan un papel importante en el desarrollo y el avance de algunos cánceres, en especial en el de páncreas. Además, señalan que cuando surgen de un tumor, estas vesículas son capaces de modificar el entorno facilitando las metástasis.
Si bien el estudio permitió detectar más del 85% de los cánceres en 155 personas sanas y enfermas, los resultados deben ser validados antes de poder obtener la autorización de la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) para poner en funcionamiento esta técnica, lo que se calcula que tardará de dos a tres años.
por Puebla al Día | Abr 13, 2017 | Tecnociencia
Las personas con buena salud mental tienen un hipocampo más grande (zona del cerebro asociada a la formación de nuevos recuerdos) respecto a las personas que sufren depresiones recurrentes. Es lo que revela el último estudio llevado a cabo por un equipo internacional de investigadores.
Las conclusiones han sido publicadas en la revista Molecular Psychiatry y se han extraido tras el análisis de casi 9.000 personas procedentes de Estados Unidos, Europa y Australia. Se compararon los volúmenes cerebrales de las personas con depresión recurrente (que representaban 1.728) como sin ella (7.199 personas) a través de resonancia magnética.
Las personas que habían sufrido un primer episodio de depresión severa (el 34% de los participantes con depresión) no presentaron un hipocampo más pequeño que los sujetos sanos. Según Jim Lagopoulos, del Instituto del Cerebro y Mente de la Universidad de Sidney (Australia) y coautor del estudio:
Nuestros hallazgos arrojan nueva luz sobre las estructuras cerebrales y los posibles mecanismos responsables de la depresión. Se confirma la necesidad de tratar los primeros episodios de depresión con eficacia, sobre todo en adolescentes y adultos jóvenes, para evitar los cambios cerebrales que acompañan a la depresión recurrente.
por Puebla al Día | Abr 13, 2017 | Tecnociencia
Debido a los cambios en el estilo de vida y la reducción de actividad física, en Japón cada vez más gente sufre enfermedades derivadas de la vida sedentaria, como problemas metabólicos, diabetes tipo 2 e hipertensión. Los médicos recomiendan hacer ejercicio como medida de prevención, pero los individuos responden de forma diferente a esa práctica. De hecho hay gente que saca muy poco beneficio de hacer ejercicio de forma habitual y regular.
Investigadores de la Universidad de Kanazawa habían hallado en 2010 que la selenoproteína P1, una proteína que produce y secreta el hígado, se encontraba en altos niveles de concentración en pacientes de diabetes tipo 2 y que aumentaba la resistencia de la insulina para subir los niveles de glucosa en sangre. Sin embargo, los efectos de la selenoproteína P en la salud derivada del ejercicio físico no estaban claros.
Ahora, una investigación de la Universidad de Kanazawa junto a otros centros docentes, una empresa y un hospital de China ha revelado los efectos de la selenoproteína P a consecuencia del ejercicio físico en un experimento con ratones. Los roedores fueron sometidos a entrenarse en una cinta 30 minutos diarios durante un mes y los investigadores vieron que los que tenían un déficit de selenoproteína P tenían el doble de capacidad física y un nivel de glucosa en sangre más bajo que los otros. También se vio que los ratones a los que se había suministrado selenoproteína P tenían niveles más reducidos de fosforilación, un proceso metabólico relacionado con los efectos beneficiosos del ejercicio.
Además, se comprobó con mujeres que llevaban una vida sedentaria pero que no eran obesas ni diabéticas que tras un mes haciendo aeróbic, las que no tenían altos los valores de selenoproteína P aumentaban sus niveles de consumo de oxígeno y de capacidad física, mientras que las que tenían alto el nivel de selenoproteína P en sangre no mejoraban su capacidad física. La conclusión fue que la selenoproteína P afecta negativamente a los músculos y reduce los efectos del ejercicio.