«Besos por celular», dice el tema musical de Spaghetti del Rock de la banda argentina Divididos.
Y todo parece indicar que los desarrollos tecnológicos quieren llevar al envío de un beso por el teléfono a un terreno más avanzado: el de sentirlo.
ElKissengeres un gadgetque resolvería este problema que atraviesan las parejas que mantienen relaciones a larga distancia,a familiares que viven en diferentes países y, por qué no, conectar a fans con sus ídolos en cualquier parte del mundo.
«Cuando era niño tenía a mis abuelos a una cuadra de mi casa, pero no todos corren con la misma suerte y eso me motivó a pensar en un dispositivo para conectar a las familias», describió Adrian David Cheok, profesor de computación y creador del Kissenger.
De todos modos, Cheok le contó a BBC Mundo desde Malasia que «el mayor interés proviene de las parejas» que viven separadas.
El nombre Kissenger surge de la combinación de «Kiss» (beso, en inglés) y «ssenger» (abreviatura de messenger: mensajero).
Derechos de autor de la imagenIMAGINEERING INSTITUTEImage captionEl Kissengger promete que los besos que se envían por teléfono se puedan también sentir.
¿Cómo funciona?
Para que la comunicación afectiva se concrete, los dos participantes deben tener elKissengery descargar la aplicación.
El teléfono se introduce al artilugio que contiene un área de silicona con sensores de fuerza de alta precisión.
Estos sensores tienen la capacidad de medir la fuerza que ejercen los labios durante el beso.
Entonces, el dispositivo envía estos datos a la app del teléfono que a su vez los transmite por Internet en tiempo real al aparato del destinatario del beso.
El Kissinger también cuenta con sensores miniatura que reproducen los datos sobre la fuerza que ejercen los labios de quien envía el beso.
Y de esta manera, elKissingercrea una sensación de beso realista.
Derechos de autor de la imagenIMAGINEERING INSTITUTEImage captionEl Kissenger cuenta con sensores que captan la fuerza de los besos y mandan los datos a la app para que sean transmitidos.
Apariencias
El Kissenger no siempre tuvo este tamaño y forma.
«El dispositivo inicial nació en 2003. Era un cabeza con labios y la verdad tenía un aspecto espeluznante«, le dijo Cheok a BBC Mundo.
Después de varias pruebas, en 2015 llegaron al diseño actual del Kissenger: una una carcasa de teléfono que se conecta a la toma de audio del iPhone, iPod o iPad, y cuya app solo estará disponible para los dispositivos que cuenten con el sistema operativo iOS.
Según Cheok, que dirige elImagineering Institute en Nusajaya Johor, Malasia, el dispositivo está en su fase de prototipo pero espera que a fin de año salga al mercado.
¿Su precio? cerca de US$100, «o tal vez menos», señaló su creador quien aseguró que recibe al menos 30 pedidos diarios de todo el mundo para conseguir el dispositivo.
Habrá que esperar entonces para experimentarlo. Pero, ¿te animarías a besar así?
Una nueva aplicación llamada Woman Interrupted, utiliza el micrófono de los smartphones para analizar conversaciones y realizar un seguimiento de cuántas veces los hombres interrumpen a las mujeres.
Creado por la agencia de publicidad brasileña BETC para coincidir con el Día Internacional de la Mujer, la aplicación fue inspirada en parte por el primer debate presidencial, donde Donald Trump interrumpió repetidamente a Hillary Clinton.
La aplicación, que está disponible para iOS y Android, utiliza el micrófono del dispositivo móvil para realizar un seguimiento de las conversaciones y determinar el número de interrupciones en una conversación.
Utilizando las frecuencias de voz como guía, la aplicación mantiene el regsitro de cuántas veces las voces de los hombres se superponen con las de las mujeres para determinar el número de interrupciones. También hay un proceso inicial de calibración donde la aplicación “aprende” la voz de la mujer para hacer un seguimiento más preciso.
Cuando termina una conversación, la aplicación asignará el número de interrupciones. Aunque la aplicación está dirigida a las mujeres, BETC dice que también puede ser utilizado por hombres que no se dan cuenta de lo mucho que interrumpen a las mujeres a su alrededor, pero esta no indicará cuantas veces las mujeres pueden interrumpir a los hombres.
“El ojo biónico tiene el potencial de llegar a suplir algún día las carencias de la visión. La tecnología va a seguir evolucionando y nosotros también adaptaremos y mejoraremos nuestras técnicas para que eso ocurra en un futuro”, explica en una entrevista para EL MUNDO Paulo Stanga, profesor de la Universidad de Manchester, Reino Unido.
Stanga se ha convertido en uno de los mayores expertos a nivel mundial en cirugías para implantar chips en la retina de pacientes que han perdido la vista de forma parcial y que puedan así combinar lo que les queda de visión natural con una visión artificial.
Desde el año 2000, cuando se llevó a cabo la primera intervención de este tipo, más de 200 pacientes han sido implantados con una tecnología que permite, a quienes han perdido completa o parcialmente la visión, una simulación de la misma a través de patrones lumínicos.
“La tecnología del Argus II, que es como se llama el dispositivo, tiene dos partes, una interna y otra externa. La parte visible son unas gafas con una cámara que envía la imagen a un microprocesador del tamaño de un paquete de tabaco y, posteriormente, la rebota por radiofrecuencia a una antena dentro del ojo. Según sea la imagen, los 60 electrodos que forman ese implante estimularán de una forma u otra la retina para que el paciente pueda intuir lo que tiene delante”, detalla el profesor Stanga, quien realiza sus intervenciones e investigación en el Manchester Royal Eye Hospital.
Hasta el año pasado, el ojo biónico sólo tenía aplicación para una enfermedad ocular conocida como retinosis pigmentaria, que ocasiona una pérdida gradual de la visión hasta ocasionar en el paciente una ceguera total.
Pero, entre finales de 2015 y principios de 2016, el profesor Stanga intervino a cinco personas con una patología mucho más extendida, que sufren varios millones de personas en todo el mundo -y sólo en España cerca de 700 mil y que es la segunda causa de ceguera entre los mayores de 65 años: la degeneración macular.
“Esos pacientes a los que operé fueron los primeros seres humanos de la historia que combinaron visión natural y artificial. Con esta enfermedad lo que se pierde es la visión central, es decir, que quien la sufre depende continuamente de su visión periférica. Es como estar intentando constantemente ver la vida por el rabillo del ojo, es imposible captar ningún detalle”, cuenta Stanga. “Con la tecnología biónica lo que hacemos es rellenar ese vacío por medio de la simulación artificial y mantenemos la periférica de un modo natural”.
El éxito de sus investigaciones le ha permitido obtener capital tanto público como privado para poder ir un paso más allá en 2017: “el Sistema Nacional de Salud británico ha financiado la intervención de diez pacientes más con retinosis pigmentaria, cinco en Londres y otros cinco en Manchester. Si se demuestra que es un tratamiento que verdaderamente mejora la calidad de vida de las personas está previsto que el programa se amplíe durante los siguientes años”, explica el oftalmólogo argentino, que lleva más de 20 años residiendo en Reino Unido.
Además, por medio de la inversión privada, ha conseguido poder operar este año a otros cinco pacientes con degeneración macular en una intervención que cuesta más de 120 mil euros y que muy pocos afectados pueden permitirse por sí mismos.
“Conseguir demostrar que el implante Argus II es importante para el tratamiento de la degeneración macular seca es vital también para los pacientes que sufren de retinosis pigmentaria”, indica Stanga. “Al ser una enfermedad mucho más común habría más pacientes dispuestos a someterse a la intervención, subiría la financiación y la tecnología se volvería más común, por lo que debería bajar el costo”.
Keith Hayman, de 68 años, fue uno de los pocos afortunados que consiguió entrar en el programa del ojo biónico en 2009, tras más de 30 años completamente ciego por la retinosis pigmentaria. “Me ha devuelto al mundo, es una sensación maravillosa. Ahora puedo ver a mis nietos corretear a mi alrededor o tomarme una cerveza en un bar y saber que la persona con la que estoy hablando sigue ahí”, explica entusiasmado a EL MUNDO.
“Ya no tienes esa sensación de aislamiento, de soledad. En Navidad puedo incluso ver las luces del árbol… Sé que no parece mucho para alguien que está acostumbrado a la visión, pero para una persona ciega significa salir de la oscuridad”.
Ya puedes encargar vía online “el primer condón inteligente del mundo”. Por lo menos, esa es la promesa que el Marketing ha hecho a los consumidores.
En realidad, se trata de un anillo que se coloca sobre el condón normal, y permite monitorear la actividad y rendimiento genital de quien lo usa; así como detectar algunas enfermedades de transmisión sexual.
El i.Con Smart Condom (como se le ha denominado) se sincronizará vía Bluetooth con una app móvil que ofrece una amplia gama de visualización de datos, como la temperatura de la piel, las calorías quemadas durante el coito y el número de relaciones sexuales mantenidas.
La privacidad de estos datos está garantizada, afirma la compañía fabricante British Condoms, aunque el usuario podría compartirlos con sus amigos o con todo internet, si así lo desea.
El condón “inteligente” cuesta casi 60 libras esterlinas en fase de preventa. Sin embargo, la fecha de su lanzamiento aún es una incógnita, ya que la compañía busca contar con todas las autorizaciones para que el producto salga al mercado.
“El primer condón inteligente del mundo” se podrá cargar a través de un puerto micro-USB, para disfrutar de entre 6 y 8 horas de funcionamiento.
En columnas pasadas hemos hablado de la capacidad de segmentación que tiene la tecnología y es que cada uno de nosotros les dice constantemente a sus distintos dispositivos electrónicos qué es lo que buscamos, compramos, comemos, visitamos, quiénes son nuestros amigos y conocidos, cuáles son nuestras pasiones y temas de interés. Con toda esta información y apoyados en plataformas de segmentación de marketing programático, las marcas calculan nuestras decisiones futuras y así nos impactan con anuncios de productos y servicios que sean relevantes para nosotros.
Se calcula que, de cada usuario promedio de Internet, en cualquier momento, se tienen más de 5,000 gigabytes de información relevante para poderlo segmentar. Esto es equivalente a casi un año de video en definición estándar, un millón de canciones, 1.25 millones de fotos o dos millones y medio de libros.
Sin embargo, una parte importante no es solamente la cantidad de información existente, sino que al ser data digital, se puede relacionar una con otra para poder identificar patrones de comportamiento.
Para muchas personas es preocupante que exista esta cantidad de información tan grande y que se utilice para conocerlos de manera tan personal. En muchísimas ocasiones he recibido preguntas sobre el peligro al perder la privacidad y qué tenemos que hacer para protegernos. Estos miedos muchas veces vienen por la falta de conocimiento del tema, por lo que a continuación aclaro algunas dudas y les invito a considerar los siguientes puntos:
Todo se hace con tu consentimiento. Cualquier empresa profesional, por ley, debe tener disponible su política de privacidad. Ahí puedes saber qué se hace con los datos obtenidos a través del uso de determinada plataforma. En la mayoría de las ocasiones diste permiso expreso para el uso de datos al momento del registro de esa red social, sistema de correo o juego.
No es específicamente “personal”. Datos como nuestro nombre y apellido nunca son utilizados por la data. Generalmente, dentro del mundo del marketing programático, se reconoce a una misma persona mediante un identificador.
Hay mucha autorregulación. Todas las empresas serias en el mundo tecnológico usan autorregulación para no pasar la raya de abusos en privacidad. Aunque no lo creas, la mayoría de las plataformas no aceptan usuarios menores de 13 años (que pudieran cometer errores de seguridad). No se usa información relacionada a religión, ni enfermedades, que puedan resultar en segmentaciones que perjudiquen al usuario. Aunque técnicamente se puede segmentar, por ejemplo, a un grupo de personas que van a una cafetería específica, se busca no hacer targeting a grupos muy pequeños.
Hay muchas maneras de que no nos segmenten. En muchas de las plataformas sociales, de información, juegos, entre otros, se puede optar por hacer una auto segmentación (decir específicamente cuáles son mis intereses) o pedir que no se haga. En la mayoría de los anuncios que vemos, viene un pequeño logo (normalmente en la parte superior derecha) que se llama AdChoices. Si se le da click, se puede entrar a un sitio en donde elijamos que no se guarde nuestra información; también se puede hacer directamente en las opciones de nuestro navegador.
La segmentación ofrece beneficios para el usuario. El que nos puedan segmentar significa principalmente que nuestra experiencia digital va a ser mucho más personalizada y relevante. Hay información que debemos dar para que esa experiencia funcione correctamente. Imagina que quieres hacer uso de una red social, pero no estás de acuerdo en compartir la información de quiénes son los amigos y conocidos con los que quieres tener comunicación.
Así es como la segmentación genera una experiencia digital placentera, pero esto sólo se da si se tienen cuidados básicos de navegación. Algunas de las cosas que personalmente hago son:
No acepto ningún acuerdo digital de alguna compañía en la que no confíe.
No bajo ninguna aplicación fuera de los lugares que sepa explícitamente que son seguros.
No doy click a ningún link que me llega al correo.
Sólo comparto información personal cuando entro directamente a un sitio de confianza.
No acepto a nadie que no conozca físicamente en las redes sociales.
Y, aun así, decido no poner nada personal en estas redes.
Podemos estar tranquilos. Desde mi punto de vista, la personalización hace más agradable nuestra experiencia digital, sin implicar peligros serios, siempre y cuando usemos el sentido común en lo que compartimos.
Y alienta a los usuarios ainformar sobrecontenido inapropiado a través de su botón de «reportar».
La firma estadounidense dice que ha mejorado este sistemaen respuesta a lainvestigación de la BBC, iniciada el 2016
Ésta concluyó que pederastas estaban utilizandogrupos «secretos» den Facebook para encontrarse e intercambiar imágenes.
La información que la BBC le entregó a la policía permitió que hombre fuera sentenciado a cuatro años de prisión.
Durante la investigación, la BBC utilizó el botón de «reportar» para alertar a la compañía de 100 imágenes que parecían romper sus directrices. Ellos incluyeron:
Páginas explícitamente para hombres con interés sexual en niños.
Imágenes de menores de 16 años en poses sexuales con comentarios obscenos.
Grupos con nombres como «escolares calientes» que contienen imágenes robadas de niños reales.
Una imagen que parecía ser una captura de un video de maltrato infantil, con una petición debajo de ella para compartir «pornografía infantil».
De las 100 imágenesreportadas,sólo se eliminaron 18.
Según las respuestas automatizadas de Facebook, las otras 82 no infringieron los «estándares comunitarios».
Image captionAlgunos miembros del grupo usaron acrónimos para referirse a «pornografía infantil».
Las reglas de Facebook prohíben quepersonas condenadas por delitos sexualestengan cuentas.
Pero la BBC encontróque cinco pedófiloscon sentencia de la justicia teníanperfiles y los reportó a Facebook a través de su propio sistema. Ninguna de las cuentas fue eliminada.
La BBC compartió los resultados de sus indagaciones con Anne Longfield, la Comisionada de Niños para Inglaterra y Gales.
«Estoy muy preocupada por lo que he visto. Muy decepcionada de que un año después de iniciada seguimos viendo imágenes contenido sexual, totalmente inaceptables en mi opinión», dijo.
«La moderación claramente no está siendo efectiva. Me pregunto si hay realmente personas a cargo de la moderación y también creo que no están teniendo en cuenta el contexto de las imágenes».
Image captionLos usuarios de Facebook hacían comentarios sobre la edad de los niños.
La Sociedad Nacional para la Prevención de la Crueldad contra los Niños (NSPCC, por sus siglas en inglés) también expresó su preocupación.
«El fracaso de Facebook para eliminar contenido ilegal de su sitio web es espantoso y viola los acuerdos que tienen para proteger a los niños», dijo una portavoz de la organización.
«También plantea la pregunta de qué contenido consideran inapropiado y peligroso para los niños».
La BBC solicitó una entrevista a Facebook para hablar de su sistema de moderación por primera vez a fines de 2015 y repitió el pedido después de esta investigación de seguimiento.
El director de políticas de la red social Simon Milner acordó ser entrevistado la semana pasada con la condición de que la BBC proporcionara ejemplos del material que había reportado y que no había sido eliminado por los moderadores.
La BBC lo hizo y como contrapartida fue denunciada ante la Agencia Nacional de Delitos de Reino Unido.
Más tarde, Facebook emitió una declaración.
«Hemos revisado cuidadosamente el contenido que nos han referido y hemos eliminado todos los elementos que eran ilegales o contrarios anuestros estándares«, dijo.
«Este contenido ya no está en nuestra plataforma. Tomamos este asunto muy en serio y seguimos mejorando nuestras medidas de presentación de informes y eliminación.
«Va en contra de la ley que alguien distribuya imágenes de explotación infantil».
«Cuando la BBC nos envió esas imágenes, seguimos la práctica estándar de nuestra industria», afirmó en su comunicado.
Image captionLos usuarios sólo pueden unirse al grupo secreto de Facebook si son añadidos o reciben la invitación de un miembro.
«También informamos a las autoridades sobre las imágenes de explotación infantil que se habían compartido en nuestra propia plataforma».
Pero el director de política editorial de la BBC, David Jordan, dijo queesto último lepareció sorprendente.
«El hecho de que Facebook reenviara imágenes sobre las que le habían alertado, que aparecen en su sitio (…) el hecho de que las enviaron a la policía me pareció extraordinario», dijo.
«Uno sólo puede asumir que los ejecutivos de Facebook no estaban dispuestos o ciertamenteestánreacios a participar en una entrevista o un debate sobre por qué estas imágenes están disponibles en su sitio».
Un portavoz de la Agencia Nacional de la Delincuencia dijo que no podía confirmar o negar que se estaba llevando a cabo una investigación.