En su reporte trimestral, la automotriz Ford reportó una pérdida de 783 millones de dólares (mdd), o 20 centavos por acción, luego de un ajuste contable por 3,000 millones de dólares anunciado la semana pasada, y ratificó previsiones de una baja de sus ganancias en 2017.
Después de impuestos, el cargo por pago de pensiones le costó 2,000 mdd a las ganancias netas de la compañía. Los resultados del cuarto trimestre de 2016 también consideran un cargo de 200 mdd por gastos relacionados con la cancelación de la construcción de una planta en México por 1,600 mdd.
En 2016, los beneficios netos de la segunda mayor automotriz de Estados Unidos fueron 38% inferiores a los de 2015 y se situaron en 4,600 mdd. La compañía también señaló que sus ventas alcanzaron 6,651.000 vehículos en todo el mundo, 16,000 más que el año anterior.
En el último trimestre del año, Ford registró unas pérdidas de casi 800 mdd, frente a los más de 3,000 mdd que ganó en el mismo periodo de 2015.
Los resultados “subrayan el sustancial progreso que estamos haciendo en ampliar nuestro negocio para ser una compañía de automóviles y movilidad”, declaró el presidente de Ford, Mark Fields, a través de un comunicado.
“Este año estamos concentrados en edificar sobre nuestras fortalezas, transformar las partes que no están rindiendo e invertir en las oportunidades emergentes que proporcionarán incluso un crecimiento más rentable en el futuro”, agregó.
Finalmente, la firma dijo que ahorraría 500 mdd mediante la consolidación de su producción de vehículos más pequeños en otra fábrica en México.
Excluyendo ítems extraordinarios, la ganancia de la empresa fue de 30 centavos de dólar por acción. Las acciones de Ford bajaban un 1% en las operaciones previas a la apertura del mercado en Estados Unidos.
Las previsiones de Ford de menores utilidades este año contrastan con estimaciones más optimistas de sus rivales de Detroit: General Motors Co y la unidad estadounidense de Fiat Chrysler Automobiles NV.
Ford pasó buena parte del 2016 en el centro de una tormenta política generada por su decisión de trasladar la producción de sus autos compactos Ford Focus a México, desde una fábrica situada en Wayne, cerca de Detroit.
Durante su campaña electoral, el presidente Donald Trump criticó la estrategia de Ford y dijo que intentaría revertirla. Previamente este mes, la automotriz dijo que abandonaba sus planes de instalar la planta en México y añadió que crearía 700 empleos en Michigan para producir autos eléctricos y automatizados.
En su momento, Ford dijo que la decisión de abandonar el proyecto en México se debía a la baja demanda por pequeños vehículos, pero ejecutivos de la compañía afirmaron que se vieron alentados por las promesas de Trump de recortar impuestos y reducir las regulaciones.
El presidente Enrique Peña Nieto canceló su reunión con su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, prevista para el próximo 31 de enero.
A través de su cuenta en Twitter, el jefe del Ejecutivo federal anunció que informó a la Casa Blanca que no asistirá a la reunión de trabajo programada para el próximo martes con Trump.
“México reitera su voluntad de trabajar con los Estados Unidos para lograr acuerdos en favor de ambas naciones”, agregó en medio de presiones de diversos políticos que le pidieron no asistir a Washington.
El mensaje del presidente mexicano es en respuesta al tuit que Trump publicó más temprano, en el que dijo que “si México no está dispuesto a pagar por el muro, sería mejor cancelar la próxima reunión”.
El mandatario republicano acusó que México es el mayor beneficiado con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), ya que Estados Unidos tiene un déficit comercial de 60,000 millones de dólares.
Peña Nieto tenía previsto reunirse con el republicano el próximo 31 de enero para conversar sobre comercio, migración y seguridad.
Ayer, el jefe del Ejecutivo federal dijo en un breve mensaje que “México no va pagar por el muro”.
“Lamento y repruebo la decisión de Estados Unidos de comenzar la construcción de un muro que, lejos de unirnos, nos divide”, dijo el presidente respecto a la orden de Trump que da luz verde al levantamiento del muro y otras medidas para frenar el paso de migrantes latinoamericanos a la principal economía del mundo.
Desde que se dio a conocer que Peña Nieto se reuniría con Trump, políticos mexicanos como Cuauhtémoc Cárdenas y Andrés Manuel López Obrador, se manifestaron en contra y le exigieron al mandatario cancelarla de inmediato.
Esta mañana, a través de Twitter, el líder de Morena recomendó al mandatario reaccionar ante el “nuevo exabrupto” de Trump, luego de su comentario sobre que si México no pagaba por el muro, se olvidara de la reunión.
El ex presidente Vicente Fox también se manifestó al respecto, aunque en un sentido contrario, al considerar una victoria para los mexicanos que el presidente estadounidense fuera el primero en recular sobre el encuentro.
El ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador (AMLO) recomendó a Enrique Peña Nieto reaccionar ante el “nuevo exabrupto” del mandatario estadounidense Donald Trump y cancelar la reunión que se tiene prevista para finales de este mes.
A través de su cuenta de Twitter, el dirigente nacional de Morena se dirigió a su rival en las elecciones presidenciales de 2012, a quien sugirió no asistir al encuentro con Trump, programado para el próximo martes 31 de enero, y le reiteró la urgencia de presentar una demanda ante Naciones Unidas (ONU) en contra del republicano por violación a los derechos humanos.
Esto luego de que Trump publicó en su cuenta de Twitter que “si México no está dispuesto a pagar por el muro, sería mejor cancelar la próxima reunión (con Peña Nieto)”, prevista para el próximo 31 de enero.
Ayer, durante un mitin, AMLO señaló que cuando el presidente mexicano asistiera a Washington debería luchar por la libertad, “no a implorarla” y “representar con dignidad” a los mexicanos, y que debería reunirse con Trump sólo para entregarle “de propia mano” dicha demanda.
En ese sentido, insistió en que Peña Nieto debería presentar esa demanda por “la grosería y el agravio” que significa la orden ejecutiva que firmó Trump para construir un muro en la frontera con México.
“Ante la majadería y el agravio que significó el acuerdo firmado hace un momento por el presidente Trump sobre la construcción del muro a lo largo de nuestra frontera y de perseguir a migrantes en ese país, le sugiero, de manera respetuosa, que el Gobierno de México presente una demanda ante la Organización de Naciones Unidas contra el gobierno de Estados Unidos por la violación de derechos humanos y por discriminación racial”, subrayó.
Si la Gran Colombia existiese hoy, sería una nación de 96 millones de habitantes y 2,5 millones de kilómetros cuadrados de territorio.
Las cuatro naciones que alguna vez formaron la alianza soñada por Simón Bolívar después de conseguir la independencia de España tienen hoy, entre todas, un producto interno bruto de US$952.000 millones.
Y junto a un potencial económico que incluiría las mayores reservas petroleras del mundo, un canal interoceánico y varias de las principales metrópolis de América Latina, sería la dueña de una variedad geográfica, cultural y social con pocos paralelos.
¿Cómo funcionaría políticamente? Nadie lo sabe a ciencia cierta, por supuesto.
La Gran Colombia se acabó en 1830 cuando Ecuador, Venezuela y Colombia tomaron sus propios caminos. Y Panamá se convirtió en una nación independiente en 1903 al separarse de Bogotá.
Vida tormentosa
Las cuatro naciones que por cerca de una década compartieron el experimento Grancolombiano se han caracterizado por una vida independiente tormentosa.
Derechos de autor de la imagenAFPImage captionEl ideal integracionista de Bolivar no se cumplió.
Colombia experimenta todavía uno de los conflictos armados más largos del mundo, que el acuerdo de paz con la guerrilla de las FARC aspira a terminar pronto.
Ecuador experimentó en los dos siglos de vida independiente numerosos alzamientos militares.
Panamá tuvo una complejísima relación con Estados Unidos que incluyó la controversia colonial en torno a la zona del canal y la traumática invasión de diciembre de 1989.
Y Venezuela, por supuesto, vive en la actualidad una profunda crisis económica en medio de la enorme polarización política que produjo la llamada Revolución Bolivariana.
¿Habrían estado mejor si hubieran seguido juntos? Es terreno de especulaciones. También es cierto que, cada una por su lado, estas cuatro naciones han conseguido logros impresionantes en todos los terrenos a lo largo de su vida independiente.
Logros
Al momento de su disolución en 1830, la Gran Colombia era un rincón económicamente olvidado al que la reciente independencia no le había solucionado los problemas manifiestos cuando era una colonia atrasada y empobrecida del alicaído imperio español.
Derechos de autor de la imagenAFPImage captionVenezuela se separó de Colombia luego del rompimiento de la Gran Colombia.
La Gran Colombia exportaba poco y consumía menos aún como resultado de su pobreza.
Su casi despoblado territorio era mirado con codicia por otras potencias europeas.
Y muchos dudaban que con sus abismales diferencias raciales, culturales y económicas, de ahí pudiera surgir un sentimiento de nación.
Casi 190 años después, las antiguas naciones gran colombianas tienen una cultura consolidada, aplaudida y en algunos aspectos imitada en muchos rincones distantes del mundo.
También han mejorado, aunque con altibajos, el nivel de vida de sus habitantes.
Por ejemplo, la expectativa de vida promedio de un colombiano en 1900 era de 30 años. Hoy es de casi 75.
Un camino distinto
Sin duda alguna, ser parte de una confederación como la que soñó Bolívar habría cambiado la economía, y por ende, la política de las cuatro naciones.
Derechos de autor de la imagenAFPImage captionPanamá creció con vocación marítima y comercial.
Tal vez Panamá no habría desarrollado su enorme vocación por el comercio y los servicios internacionales si no hubiera sido una pequeña nación desprovista de muchos otros recursos nacionales, sino una provincia pequeña en un país mucho más grande.
Muchos expertos señalan que uno de los factores detrás de la violencia que experimentó Colombia por buena parte del siglo XX era la extrema debilidad y falta de recursos del gobierno central, que permitió que vastas zonas del territorio nacional estuvieran casi sin presencia estatal.
Algunos dirían que si a mediados del siglo XX Colombia fuera parte de un estado con acceso a los vastos recursos petroleros de sus vecinos, la historia habría sido muy distinta.
Pero del mismo modo, en Venezuela son muchos los que han puesto como hipótesis que parte de los problemas políticos y económicos de esa nación provienen de la excesiva dependencia del petróleo. Y en ese sentido, tal vez haber sido parte de una confederación con una economía mucho más diversificada, le habría ahorrado dolores de cabeza a la nación venezolana.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionEcuador, al igual que las otras tres naciones de la antigua Gran Colombia, ha experimentado mucha turbulencia.
Ecuador, a su vez, enfrenta hoy la inusual circunstancia de haber tenido que adoptar el dólar estadounidense como moneda nacional, luego de una crisis económica y política que experimentó a comienzos de este siglo.
Quizás si hubiera sido parte de la confederación grancolombiana la historia habría sido distinta y se habría podido evitar la turbulencia que la llevó a renunciar a uno de los distintivos de un estado independiente: su propia moneda.
Las hipótesis de lo que pudo haber sido son ilimitadas.
Tal vez resulta más simple imaginarse lo que habría sido en el campo deportivo, uno que ha traído muchas alegrías pero también enormes desilusiones a las cuatro naciones.
Las cuatro naciones que formaron la Gran Colombia obtuvieron en conjunto 11 medallas en los recientes Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro.
E, independientemente de lo que hubiera pasado en la política y la economía, probablemente clasificarían más seguido al Mundial de Fútbol.
Y al menos en ese aspecto no hay duda que la Gran Colombia habría traído mejores resultados para las naciones que resultaron del fallido sueño integracionista de Simón Bolívar.
Este artículo es parte de la versión digital del Hay Festival Cartagena, un encuentro de escritores y pensadores que se realiza en esa ciudad colombiana entre el 26 y 29 de enero de 2017.
Como el propio Donald Trump, presidente de Estados Unidos, adelantó a través de su cuenta de Twitter, este miércoles tiene previsto realizar algunos anuncios en materia de seguridad nacional, entre ellas su aval para comenzar con la construcción de muro fronterizo entre su país y México; sin embargo, está no será la única acción que ordenaría el republicano.
En lo que es visto como su primer esfuerzo para cumplir con uno de sus principales temas de campaña, Trump firmaría este miércoles decretos para ordenar una mayor seguridad en la frontera del país y atacar de frente la entrada de ilegales a EU, y para ello contemplaría la contratación de 5,000 agentes fronterizos adicionales, de acuerdo con medios estadounidenses.
Aunado a esto, también haría un llamado a los agentes locales que colaboren con las autoridades federales de inmigración
Eso se sumaría a la orden ejecutiva que firmará para canalizar recursos federales para la construcción de una barrera física que ayude al país a “controlar el flujo de migrantes ilegales al país”.
De acuerdo con información del equipo de campaña de Trump, el muro tendrá un costo total de 40,000 millones de dólares y una extensión de 3,185 kilómetros de longitud, además de 16.7 metros de altura, 30 centímetros de grosor y 4.5 metros de profundidad. La edificación requeriría la contratación de 40,000 trabajadores, lo que implica un gasto de 26.4 millones de dólares.
Y el mandatario estadounidense mantiene su advertencia de que México pagará por este muro.
Por otra parte, Trump también ordenaría una prohibición temporal a la entrada de refugiados y una suspensión de los visados para ciudadanos de Siria y otros seis países de Oriente Próximo y África.
De acuerdo con Reuters, que cita a varios asesores del Congreso y expertos informados sobre la materia, lo que firmaría el magnate sería un cierre de las fronteras por varios meses a los refugiados, excepto para las minorías religiosas que huyen de la persecución, hasta que se establezca una investigación de antecedentes más agresiva.
Mientras que la otra orden impedirá que se emitan visas a las personas provenientes de Irak, Irán, Libia, Somalia, Sudán y Yemen.
Esto en línea con lo prometido durante su campaña, en la que propuso una restricción temporal al ingreso de musulmanes a suelo estadounidense, como una medida para proteger a los estadounidenses de ataques de yihadistas.
De concretarse esta medida, destaca el diario The New York Times, se interrumpirá una vieja política que garantizaba refugio a las personas más desprotegidas del mundo.
Tras avanzar en el tema de su frontera sur, Trump dirigiría esta semana su atención al tema de los refugiados, ya que espera reducir a la mitad el número de extranjeros protegidos autorizados a ingresar al país en el año fiscal 2017, a 50.000 de acuerdo con los asesores consultados por el rotativo neoyorquino.
Durante su campaña presidencial, el republicano aseguró que la inmigración ilegal está fuera de control y representa una amenaza para la seguridad y tranquilidad del país, así como un riesgo para los empleos que deberían ser para los estadounidenses.
La firma de estos decretos se daría en el marco de la reunión entre funcionarios de alto nivel de los gobiernos estadounidenses y mexicanos –encabezados por el canciller Luis Videgaray y el secretario de Economía Ildefonso Guajardo– en Washington, donde comenzarán las negociaciones en temas de interés bilateral, como el comercio y la migración.
Además, se tiene prevista una reunión entre Trump y el presidente mexicano Enrique Peña Nieto el 31 de enero, y ante este encuentro el gobierno mexicano aseguró que no adoptará una postura de sumisión ante la administración del republicano, sino que se buscarán soluciones pero bajo el respeto a las soberanías y al estado de derecho.
Cabe recordar que ayer el mandatario norteamericano utilizó su cuenta de Twitter para decir que este miércoles hará anuncios relevantes en materia de seguridad nacional:
El mandatario estadounidense dejó en claro que entre las prioridades de su gobierno se encuentran la renegociación del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN) –que se espera sea anunciado pronto-, el retiro de su país del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP por sus siglas en inglés) –el cual ya ordenó-, y la construcción del muro fronterizo con México.
La Interpol activó la ficha roja para localizar al ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, prófugo desde el 2016.
La organización buscará en 190 países miembros al ex mandatario por los delitos de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita.
En la ficha, la Interpol señala el nombre completo del ex mandatario veracruzano, que cuenta con 43 años de edad, de nacionalidad mexicana y que habla español.
En su sitio web, la Interpol colocó ocho fotografías que muestran el cambio del ex mandatario en los últimos años.