La organización Semáforo Delictivo expuso que en 2018 se cometieron 28 mil 816 homicidios en el país, cantidad 15 por ciento mayor en comparación con la del año anterior y con la que se convirtió en el año más violento en la historia del país.
El presidente de Semáforo Delictivo, Santiago Roel, dijo que esta cifra equivale a 90 muertes por día en el país, por lo que es urgente una reforma que regule el consumo de drogas en México para arrebatar este mercado a la delincuencia organizada.
Consideró que la regulación de drogas es la manera más correcta de combatir al crimen organizado y la única forma de regresar a los militares a los cuarteles.
Puso como ejemplo de este tema que en 2006 se cometían en el país dos mil homicidios, pero a raíz de la entrada de México al plan Mérida, en 2007, esa cifra se disparó a los actuales más de 28 mil homicidios.
Consideró que la Guardia Nacional debe tener un enfoque diferente con el control y participación de civiles, pero sobre todo si México regula el mercado de drogas la tasa de homicidios bajaría en 80 por ciento para tener una cifra a cinco homicidios por cada 100 mil habitantes, en lugar de la actual con que se cerró el 2018 de 23 homicidios por 100 mil habitantes.
El gobierno de Rusia acusó a Estados Unidos de intentar usurpar el poder en Venezuela.
Afirmó que Washington está detrás de las protestas callejeras y de intentar minar a Nicolás Maduro, a quien reconoció como el presidente legítimo de Venezuela.
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov manifestó: «Consideramos que el intento de usurpar la autoridad soberana en Venezuela contradice y viola la base y principios de la ley internacional».
Destacó que Rusia no ha recibido solicitud de ayuda militar por parte de Venezuela sin especificar cuál sería su respuesta si lo hiciera.
Asimismo recordó que Nicolás Maduro se reunió con su homólogo ruso, Vladimir Putin, en Moscú en diciembre, y afirmó que es el presidente legítimo.
En tanto que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia ruso se quejó de que Washington busca determinar el destino de otras naciones recurriendo a la antigua estrategia de intentar derrocar a un gobierno no deseado y pidió a Estados Unidos que no intervenga militarmente, advirtiendo que la interferencia exterior abre el camino a un baño de sangre.
Concluyó al respecto: «Advertimos contra estas aventuras, que pueden tener consecuencias catastróficas».
Cuatro indices económicos muestran la realidad que enfrenta Venezuela como son su población total, la tasa de pobreza nacional, el ingreso nacional bruto y la inflación con los precios al consumidor.
De acuerdo con publicación del diario Excélsior, la población total de Venezuela, según el Banco Mundial, logra contemplar a todos los residentes sin importar su estatus legal o ciudadanía. Los valores utilizados son estimaciones de acuerdo a las estadísticas demográficas.
Refiere que los datos del Banco Mundial muestran inestabilidad, ya que al paso de los años el índice demográfico mostró una tendencia que se mantiene sin un crecimiento considerable, es decir que era más difícil conformar una familia.
Destaca que la tasa de pobreza nacional es el porcentaje de personas que vive debajo de la línea de pobreza nacional y las estimaciones nacionales se basan de acuerdo a las clases socioeconómicas de acuerdo a la población, por lo que los datos muestran el aumento de incidencia en la pobreza, contemplando por parte del Banco Mundial las estrategias para la reducción de la pobreza.
Menciona que el Ingreso Nacional Bruto (INB), anteriormente denominado PIB per cápita, muestra la suma del valor agregado por todos los productores residentes, contemplando todos los impuestos, las entradas de ingresos primarios, o sueldos a empleados, restando los subsidios; y que el INB, calculado en moneda nacional se convierte a dólares al tipo de cambio oficial para comparaciones entre economías.
Subraya que la inflación en precios al consumidor es un índice que muestra el fenómeno relacionado con el aumento desordenado de precios de los bienes y servicios, algo que restringe la capacidad económica de las personas.
Nicolás Maduro volvió a cargar contra el Gobierno de Estados Unidos al sostener que quiere «imponer un presidente títere» en Venezuela y advirtió que irán «al combate».
«No queremos volver al siglo XX de intervenciones gringas. El pueblo le dice no al golpismo, no al intervencionismo y al golpismo, Aquí no se rinde nadie, aquí vamos al combate», lanzó Maduro desde un balcón del Palacio de Miraflores.
Fue minutos después de que Juan Guaidó se autoproclamara presidente del país y de que Estados Unidos, Argentina, Brasil y otros países de la región le dieran su apoyo.
Redobló la apuesta Maduro al sostener que rompe relaciones con Estados Unidos y le dio al Gobierno de Donald Trump 72 horas para que deje el país.
Pretenden gobernar a Venezuela desde Washington. ¿Ustedes quieren un Gobierno títere?», insistió Maduro.
«He decidido romper relaciones diplomáticas y políticas con el gobierno imperialista de los Estados Unidos. ¡Fuera! Se van de Venezuela, aquí hay dignidad carajo!», dijo Maduro.
La crisis política en Venezuela se agudizó el pasado 10 de enero, cuando Maduro inició un segundo mandato que la oposición y gran parte de la comunidad internacional no reconocen porque consideran que es fruto de un proceso electoral fraudulento que culminó con la votación del 20 de mayo.
La Asamblea Nacional aprobó cinco días después una resolución en la que define a Maduro como un «usurpador» del cargo y se arroga el Poder Ejecutivo, pero hasta ahora no había designado expresamente a Guaidó como nuevo presidente de Venezuela.
Tras desconocer por ilegítimas las elecciones en las que Nicolás Maduro
se proclamó el año pasado reelecto como presidente de Venezuela y
declararlo «usurpador» del poder tras su reasunción el 10 de enero pasado, el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, se proclamó este miércoles presidente interino del país, encargado de las funciones ejecutivas hasta tanto se realicen elecciones democráticas y transparentes.
Guaidó realizó su juramentación en un acto público multitudinario realizado en el centro de Caracas para protestar contra el régimen de chavista.
¿Pero cuál es el poder real que Guaidó tienen desde este momento y como convivirá con Maduro?
En la práctica, Venezuela ha terminado de conformar este miércoles un poder bicéfalo
que se fue construyendo en los últimos años y que cuenta con diferentes
apoyos a nivel nacional e internacional y se desconoce autoridad
mutuamente.
Guaidó, un ingeniero de 35 años con una maestría en administración pública, preside la Asamblea Nacional, el único poder del estado venezolano que quedó en manos de la oposición
tras las elecciones de 2015, las últimas que fueron consideradas
relativamente transparentes y democráticas por la comunidad
internacional.
Juan Guaidó, al jurar este miércoles como presidente interino de Venezuela (Reuters)
Desde entonces, Nicolás Maduro ajustó los cerrojos de su régimen, desplazó jueces y cooptó el Tribunal Supremo de Venezuela con magistrados leales al chavismo que en poco tiempo declararon en desacato a la Asamblea Nacional. Luego convocó a una elección amañada de una Asamblea Constituyente que pasó a funcionar como un parlamento paralelo.
En este juego de espejos, Maduro cuenta entonces con el respaldo del
Tribunal Supremo, la Asamblea Constituyente y, por sobre todo, de las
máximas jerarquías de las fuerzas armadas y policiales, donde también ha
realizado purgas para desplazar a los disidentes.
Guaidó, por su parte, cuenta con el respaldo de la Asamblea Legislativa, del Tribunal Supremo en el exilio constituido los jueces desplazados por Maduro y de los partidos políticos de la oposición reunidos en la Mesa de Unidad Democrática.
En el exterior, Guaidó viene ganando respaldo internacional. En las
últimas semanas, Estados Unidos, la OEA, Canadá, Australia y 13 países
de América Latina reunidos en el grupo de Lima desconocieron el nuevo
mandato de Maduro y este miércoles comenzaron a reconocer a Guaidó como presidente interino legítimo del país, además de ofrecerle su apoyo para ayudarlo en el restablecimiento de la democracia en Venezuela mediante elecciones libres.
Nicolás Maduro, al responder al anuncio de Guaidó desde el Palacio de Miraflores y prometer que resistirá en su sillón.
Algunos de estos países y organizaciones, además, han comenzado a
retirar a sus embajadores de Caracas y reconocer como únicos
representantes legítimos ante ellos a los designados por la Asamblea
Nacional.
Cada vez más aislado, Maduro aún cuenta sin embargo como principales respaldos internacionales a los gobiernos de Rusia y China, así como otros regímenes autoritarios como la teocracia iraní.
Es de esperar que en los próximos días se agudicen estas tensiones y el juego de espejos entre dos poderes en pugna.
Guaidó ha dicho que su objetivo es mantener la presión alta con la
gente en las calles y un apoyo internacional creciente para lograr que Maduro abandone el Palacio de Miraflores y entonces poner en marcha un proceso electoral transparente para la elección de un nuevo Presidente, el fin último de su mandato interino al frente del Ejecutivo.
El Gobierno de México aún reconoce a Nicolás Maduro como presidente de Venezuela, dijo este miércoles a Bloomberg, Roberto Velasco, vocero de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Por ello, la administración federal no prevé un cambio en su política de no intervención respecto a la situación en el país sudamericano, destacó el vocero.
Más temprano, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela, luego de que el opositor juramentara el cargo ante manifestantes en Caracas.
«Juro asumir formalmente las competencias del ejecutivo nacional como presidente encargado», declaró este miércoles el líder de la Asamblea Nacional de Venezuela en medio de los aplausos
A través de un comunicado, Trump llamó a más países a reconocerlo como presidente interino y aseguró que utilizaría «todo el peso del poder económico y diplomático de Estados Unidos para presionar por la restauración de la democracia venezolana».
A este llamado se sumó Canadá, de acuerdo con un funcionario de ese país quien dijo que el Gobierno canadiense se sumará al reconocimiento de Guaidó como nuevo mandatario del país sudamericano.
Por otra parte, Mike Pompeo, secretario de Estado de EU, señaló que su país pedirá a Maduro su renuncia al puesto «en favor del líder legítimo que refleja la voluntad del pueblo venezolano”.